Comprimir imágenes JPG, PNG y WebP online
Reduce el peso de tus fotos JPG, PNG o WebP eligiendo la calidad y el tamaño. Gratis, sin registro y sin subir las imágenes a ningún servidor.
Una báscula con una foto encima de una pila de cinco pesas. Al lado, una esfera con aguja. Las pesas de arriba se van retirando, la foto baja con la pila y la aguja marca menos; la foto sigue siendo igual de grande. Intro, espacio o las flechas pasan de un paso a otro.
Cómo se usa
- Elige las imágenes o arrástralas a la zona punteada.
- Ajusta la calidad, el formato de salida y, si quieres, un tamaño máximo.
- Pulsa «Comprimir imágenes» y descarga cada una: verás cuánto has ahorrado.
Preguntas frecuentes
¿Qué calidad elijo?
Entre el 70 y el 80 % la diferencia con el original apenas se nota y el peso suele bajar a menos de la mitad. Por debajo del 50 % empiezan a verse manchas en los degradados y en los bordes.
¿JPG o WebP?
WebP pesa menos con la misma calidad y conserva la transparencia, pero algunos programas antiguos no lo abren. JPG se abre en cualquier sitio; las zonas transparentes pasan a ser blancas.
¿Se suben mis fotos a algún servidor?
No. Las imágenes se comprimen en tu navegador: esta herramienta no las envía ni las guarda en ningún servidor.
¿Por qué a veces no se ahorra nada?
Porque la imagen ya estaba comprimida, o porque es un PNG con pocos colores, como una captura de pantalla. Baja la calidad o reduce el tamaño máximo para conseguir más ahorro.
Cómo se reduce el peso de una imagen
Hay dos palancas. La primera es la calidad: los formatos JPG y WebP descartan detalles que el ojo apenas percibe, y cuanto más baja es la calidad, más descartan. La segunda son las dimensiones: una foto de móvil tiene 4.000 píxeles de ancho o más, cuando una pantalla grande muestra menos de 2.000.
Reducir el tamaño es lo que más ahorra, porque el peso depende del número de píxeles: una imagen con la mitad de ancho y de alto tiene la cuarta parte. Para enviar por correo o publicar en una web, 1.280 o 1.920 píxeles de lado suelen ser de sobra.
Qué ajustes elegir
Para fotos, una calidad de entre el 70 y el 80 % es el punto de equilibrio: la diferencia con el original no se aprecia a simple vista y el archivo suele quedar en menos de la mitad. Por debajo del 50 % aparecen manchas y bloques, sobre todo en cielos, degradados y bordes con texto.
WebP consigue archivos más ligeros que JPG a la misma calidad y conserva la transparencia; elígelo para una página web. JPG es la opción segura si la imagen va a un formulario, a un programa antiguo o a alguien que no sabes con qué la abrirá.
Guarda siempre el original. Cada vez que una imagen se vuelve a comprimir pierde un poco más, así que conviene partir de la versión sin tocar y no de una ya comprimida.
Para qué sirve comprimir
Para que un correo no rebote por superar el límite de adjuntos, para subir una foto a un formulario que solo admite archivos de 1 o 2 MB, para ahorrar espacio en el móvil o en la nube y para que una página web cargue más rápido, algo que mejora tanto la experiencia de quien la visita como su posición en los buscadores.